Hay conversaciones que se tienen antes de la boda y conversaciones que se tienen después — lamentando no haberlas tenido antes. Esta es la lista que te ahorra la segunda.
No todas las preguntas son incómodas. La mayoría son simplemente lógicas, y cualquier fotógrafa profesional las responderá con claridad y sin defensiva.
Sobre el proceso y la entrega
- —¿Cuántas fotos editadas voy a recibir?
- —¿En cuántas semanas llega mi galería completa?
- —¿Cómo se entrega — galería online, USB, descarga?
- —¿Cuánto tiempo permanece disponible la galería?
- —¿Puedo pedir fotos adicionales que no estén en la selección final?
Sobre el día de la boda
- —¿Llegas antes para revisar la locación y la luz?
- —¿Traes equipo de respaldo (segunda cámara, lentes extra)?
- —¿Cómo manejas bodas con poca luz o en espacios muy pequeños?
- —¿Coordinas con el videógrafo si hay uno?
- —¿Qué pasa si la ceremonia se retrasa y se me termina el tiempo contratado?
Sobre el contrato
- —¿Qué incluye exactamente el paquete que elegí?
- —¿Cuál es la política si necesito cancelar o cambiar la fecha?
- —¿Qué porcentaje es el abono y cuándo va el resto?
- —¿Puedo usar las fotos en redes? ¿Tú también las usarás?
- —¿Qué pasa si hay una emergencia y no puedes asistir mi boda?
“Una fotógrafa que se incomoda con estas preguntas no es la fotógrafa correcta para ti. Las buenas respuestas generan confianza, no más dudas.”
— Ana María Fajardo
La pregunta más importante de todas
¿Cómo describes tu estilo de fotografía en tres palabras? La respuesta te dice más que cualquier portfolio. Si dice "bonita, natural, elegante" — bien. Si no sabe o da una respuesta genérica, sigue buscando.


