Sobre Ana María
Ana no es solo una fotógrafa.
Desde que descubrí la fotografía entendí algo muy especial: hay momentos en la vida que pasan muy rápido… pero que merecen quedarse para siempre. Las bodas están llenas de esos momentos.
La emoción antes de la ceremonia. La mirada cuando los novios se encuentran. Las lágrimas de los padres. Las risas de los amigos. Los abrazos que dicen más que mil palabras.
Porque para mí, las fotos no se tratan solo de verse bonitas. Se trata de guardar lo que se sintió.
— Ana María Fajardo
Mi forma de trabajar
Presencia
No poso a las parejas. Me quedo cuando nadie está mirando, cuando el momento real sucede. El abrazo con papá, la mirada antes del sí, la risa que se escapó.
Alma
Cada boda es distinta porque cada historia lo es. No repito fórmulas ni uso presets de otros. Tu día merece su propia mirada, sus propios tiempos.
Permanencia
Las fotos que entrego son para durar. Editadas con calma, archivadas con cuidado. Para que en diez años sigas viendo exactamente lo que sentiste.
Trabajos recientes








